lunes, 16 de marzo de 2015


Capítulo XVII El bálsamo de Fierabrás (Cont)

Tras curarse de sus heridas con el bálsamo, Don Quijote y Sancho quieren abandonar la venta sin pagar, atendiendo a la ley de cabllería. Al negarse Sancho a pagar, los huéspedes de la  venta lo mantean en el corral.

Cervantes narra este pasaje de la siguiente forrma: 


"Se llegaron a Sancho, y apeándole del asno, uno de ellos entró por la manta de la ama del huésped, y echándole en ella, alzaron los ojos y vieron que el techo era algo más bajo de lo que habían menester para su obra, y determinaron salirse al corral, que tenía el límite el cielo; y allí, puesto Sancho en mitad de la manta, comenzaron a levantarle en alto y a holgarse con él, como con perro por carnestolendas. Don Quijote viole bajar y subir por el aire".